La llegada de la Navidad trae con ella una gran variedad de dulces tradicionales: turrones, polvorones, mazapanes, peladillas o roscón de Reyes. Aunque forman parte de nuestra cultura gastronómica, desde el área de Logopedia es fundamental recordar que no todos estos alimentos son seguros para las personas con enfermedad de Parkinson, especialmente cuando existe disfagia, dificultad para masticar o problemas en el control oral. En este artículo encontrarás recomendaciones específicas para prevenir atragantamientos, asegurar una deglución más segura y aprender a adaptar estos productos para que puedan disfrutarse sin riesgos. Navidad y disfagia en Parkinson: qué aspectos debemos tener en cuenta para poder disfrutar de las fiestas de forma segura.
¿Por qué los dulces navideños pueden ser un riesgo en Parkinson?
En la enfermedad de Parkinson son frecuentes:
- Reducción de la fuerza y coordinación en lengua, labios y mandíbula.
- Lentitud en los movimientos orales.
- Fatiga al masticar.
- Dificultades para manejar bolos secos o pegajosos.
- Alteraciones de la fase faríngea (tos, residuo, atragantamiento).
Muchos dulces de Navidad tienen texturas que complican la masticación o aumentan el riesgo de que parte del alimento quede retenido en la boca o pase a la vía aérea.
Dulces navideños con mayor riesgo en personas con Parkinson y disfagia
Turrón duro
Es uno de los productos menos recomendados para personas con Parkinson y disfagia:
- Requiere fuerza de mordida y masticación prolongada.
- Se fractura en trozos duros e irregulares.
- Aumenta el riesgo de atragantamiento.
Recomendación desde Logopedia:
- Evitar completamente su consumo. Optar por turrón blando (Jijona) y siempre en porciones pequeñas.
Polvorones y mantecados
A pesar de que se deshacen en la boca, no suelen ser seguros:
- Generan bolos secos y arenosos.
- Requieren buena saliva para formar un bolo apto para tragar.
- Pueden desintegrarse en múltiples partículas que quedan por la cavidad oral y pasan inadvertidas a la faringe.
Recomendación desde Logopedia:
Desaconsejados para personas con sensación de boca seca o cualquier grado de disfagia. Como alternativa, usar cremas de turrón, postres caseros o texturas homogéneas.
Peladillas, frutos secos o tropezones en roscones
- Son alimentos duros, pequeños y fáciles de aspirar, especialmente cuando existe lentitud motora o dificultades de cierre labial.
Recomendación desde Logopedia:
Evitar frutos secos enteros y peladillas.
Cuidado con roscones que tengan almendras laminadas, frutas duras o rellenos con texturas mixtas.
Preferir roscones sin elementos duros y con rellenos homogéneos.
Mazapanes muy compactos o secos
- Aunque suelen considerarse “blandos”, algunos mazapanes pueden ser densos y exigir masticación prolongada.
Recomendación desde Logopedia:
Aceptables si la persona mantiene buena masticación, pero siempre en pequeños bocados. Se puede adaptar como un pudding de mazapán.
Cómo adaptar los dulces navideños desde la logopedia
Desde el área de logopedia en Parkinson Valencia, nos preocupamos por vuestra seguridad al comer, especialmente en situaciones como la Navidad y la disfagia en Parkinson, por eso ofrecemos alternativas y adaptaciones para que las personas con Parkinson puedan disfrutar de las comidas navideñas sin riesgo.
Texturas homogéneas
Adaptaciones seguras:
- Cremas de turrón.
- Postres caseros triturados (turrón blando con yogur, queso crema o nata).
- Pudding de mazapán.
- Flanes o natillas con aroma navideño.
Porciones muy pequeñas y supervisadas
- Cortar en cubos muy pequeños.
- Ofrecer de uno en uno.
- Comprobar que la persona no guarda restos en los carrillos.
- Alternar con sorbos de agua o geles espesados si es necesario.
Humedecer o acompañar de líquidos
Para bolos secos:
- Humedecer ligeramente el mazapán o el turrón blando.
- Acompañar de bebida adecuada
- Evitar mezclar con bebidas gaseosas, que pueden generar tos.
Consejos prácticos para familiares y personas cuidadoras
- Supervisar siempre la ingesta si la persona presenta disfagia o tos al comer.
- No ofrecer dulces “por compromiso”.
- Asegurarse de que la postura sea correcta (sentado, cabeza ligeramente inclinada hacia adelante).
- Evitar distracciones mientras se come.
- Priorizar la seguridad sobre la tradición.


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