Comer es una acción cotidiana que realizamos casi sin pensar. Sin embargo, en la enfermedad de Parkinson pueden aparecer pequeños cambios que hacen que tragar no siempre resulte igual de fácil, incluso aunque la persona mantenga su autonomía y se encuentre bien. Desde el área de Logopedia queremos ofrecer información clara y útil para aprender a reconocer señales de alerta y saber cómo acompañar cuando comer empieza a requerir más atención, siempre desde la prevención y el cuidado. Un artículo centrado en disfagia y Parkinson.
Escuchar al cuerpo: pequeñas señales que conviene observar
En las fases iniciales del Parkinson, la deglución suele ser funcional. Aun así, algunas personas comienzan a notar sensaciones nuevas al comer, que pueden pasar desapercibidas si no se les presta atención.
Algunas señales que conviene observar son:
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Sensación de que el alimento no baja del todo bien
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Necesidad de tragar varias veces el mismo bocado
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Tos ocasional al comer o beber
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Cambios en la voz después de tragar, más húmeda o apagada
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Cansancio al final de las comidas
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Tendencia a evitar ciertos alimentos sin un motivo claro
Estas señales no siempre indican un problema grave, pero sí informan de cambios que conviene tener en cuenta.
Pequeños gestos que pueden ayudar desde el inicio
Algunos hábitos sencillos pueden mejorar la seguridad al comer:
- Comer despacio y sin prisas.
- Dar bocados pequeños.
- Evitar hablar mientras se mastica.
- Beber pequeños sorbos si el alimento es seco.
- Identificar qué alimentos resultan más cómodos y cuáles cuestan más.
Detectar estos cambios a tiempo permite adaptar hábitos y prevenir dificultades mayores.
Cuando la disfagia y el Parkinson hacen que comer necesite más apoyo
Con el paso del tiempo, algunas personas con Parkinson pueden presentar mayor dificultad para masticar y tragar, y es habitual que el entorno cercano tenga un papel más activo durante las comidas.
En estos momentos pueden aparecer con más frecuencia:
- Tos repetida durante la comida.
- Restos de comida en la boca tras tragar.
- Miedo a comer o pérdida de apetito.
- Mayor cansancio durante las comidas.
En esta etapa, la forma de comer y el acompañamiento son fundamentales para mantener la seguridad y la tranquilidad.
Consejos prácticos para acompañar en las comidas
Desde la Logopedia recomendamos prestar atención a los siguientes aspectos:
Postura:
- Comer siempre sentado, con la espalda recta.
- Mantener la cabeza ligeramente inclinada hacia delante.
- Evitar comer tumbado o muy reclinado.
Ritmo y ambiente:
- Respetar el tiempo de la persona.
- Evitar distracciones durante la comida.
- Ofrecer un solo alimento cada vez.
Texturas:
- Tener precaución con alimentos duros, secos o que se deshacen en la boca.
- Priorizar comidas blandas, húmedas y homogéneas.
- Evitar mezclas de sólido y líquido sin adaptar
¿Has realizado la valoración de disfagia este año?
La forma de tragar puede cambiar con el tiempo, incluso aunque no se perciban dificultades claras.
Desde el área de Logopedia recomendamos realizar una valoración anual de la disfagia para:
- Detectar cambios de forma temprana.
- Recibir orientaciones personalizadas sobre alimentación y seguridad.
- Prevenir atragantamientos y posibles complicaciones respiratorias.
Comer con mayor tranquilidad y confianza.
La valoración es sencilla, individual y adaptada a cada persona.
Para más información, se puede contactar con el área de Logopedia de Parkinson Valencia y solicitar la valoración.


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